miércoles, 28 de julio de 2010

¿Compartir?


¡Ah que Pablo Milanés tan loco!: "La prefiero compartida, antes que vaciar mi vida..." Yo no quiero compartir a ningún hombre, y creo que si la vida alguna vez se llega a vaciar; siempre hay posibilidades de llenarla de nuevo, eso depende de uno mismo.

Mocedades no se queda atrás, dejándole a él la decisión de elegir: "Tómame, o déjame..." -como si las mujeres fuéramos simples cosas-. Después, la evidencia del engaño es obvia: "...pues tu ropa huele a leña de otro hogar..." Por mí, que se vaya con su otra mujer, que le recoja y le corte la leña por todos los días de su vida hasta que le dé un dolor de lumbago o de ciática. Y por supuesto, cuando se vaya, que se lleve puesta su misma ropa olorosa a humo (ya él sabrá si la lava o no).

martes, 27 de julio de 2010

Compañía




Espero encontrar de nuevo el amor. A un hombre que desee mi compañía a solas y también entre las multitudes. Que caminemos tomados de la mano. A alguien que comparta mi vida con la misma entrega que soy capaz de dar.

lunes, 26 de julio de 2010

Sentido de vida


Simplemente quiero que mi energía vuelva. Que la risa y la alegría tengan más presencia; y aunque dejé atrás mi juventud desde hace muchísimo tiempo, no quiero que el polvo se apodere de mis habitaciones.

domingo, 25 de julio de 2010

Rosas silvestres



Supe que había una Feria de Plantas en el Parque de la Bombilla. Salía de mi terapia y ví el anuncio. ¿Iría? ¡Era tan cerca de ahí! No había salido sola desde que me llegó el desgano y la falta de energía; justificadas, claro. Por tres semanas me había encerrado en mi cueva como un animal lastimado.

El cielo estaba nublado y era agradable caminar lentamente por Insurgentes. ¡Tanto que me gustan las plantas! Al acercarme al parque, caminé más rápido! Este domingo era el último día de la feria, así que tuve suerte. Los vendedores eran de Xochimilco y las plantas estaban baratísimas. No me importó nada, y con todo mi amor compre rosales y rosales, y más rosales con flores pequeñas, cercanas a su estado silvestre: amarillas, color chabacano, amarillas con vetas rojas, blancas, rosa fuerte, entre tantas. Las vendedoras del puesto me ayudaron a cargarlas y me desearon mucha suerte (siempre he pensado que ese trabajo es precioso). Subí a un taxi y estaba maravillada ante los colores y el agradable olor de las flores; de las plantas vivas que mañana temprano sembraré en el prado, frente a mis ventanas. El conductor me ayudó a cargarlas en sus bolsas y a acomodarlas en mis brazos y manos para llevarlas al departamento.

Ahora mi mesa está llena de rosales de múltiples colores que esperan a que las siembre para aprovechar esta temporada de lluvias que les ayudará a arraigarse, a crecer y a florear con toda su vida y energía.

sábado, 24 de julio de 2010

El demonio de la ira

Hoy soy distinta que ayer. Este día soy el más maligno de los seres, el más vengativo y cruel. Soy el demonio de la ira. Ardo, y he salido del infierno. Soy el fantasma que no dejará que la impunidad se quede entre los humanos. Soy la de las manos llenas de sangre. La más pasional de las mujeres. Algo dentro de mí se despierta y mata con mil puñaladas, las más certeras y las más profundas.

Entonces, por fin, descanso...

Una escoba de varas

No sé cuándo comenzó este sentimiento de felicidad. Una escoba de varas barrió la falsedad que desde hacía varios años se acurrucaba a un lado de mi cama.

Hoy respiro el aire fresco de la noche callada. Murmullos, sólo eso, que me cantan al oído y me dicen: "¡Tu felicidad es la verdad que vives ahora!"

En estos momentos serenos, me recupero a mí misma.

viernes, 23 de julio de 2010

Águila negra

En épocas de incertidumbre, cuando estoy a oscuras sobre mi cama, imagino que soy una gran águila negra que vuela en la noche sobre un mar oscurecido. Vuelo en línea recta e incluso siento en mi espalda el movimiento de las alas. Avanzo con rapidez pero no sé adonde voy, sólo sé que mis alas son poderosas, que hago un esfuerzo y que aún no estoy cansada. Apenas vislumbro el horizonte porque hay cierta claridad entre las tinieblas. Vuelo sin descanso, pero no sé adonde llegaré.