Narraré la escena final de la película de Francois Truffaut (tal cómo yo la ví en la pantalla), para llegar a su culminación dramática:
Franca, la esposa del escritor Pierre Lachenay muestra una mirada dura e intensa. Refleja en sus ojos toda la rabia que tiene en su interior por un engaño amoroso. Decidida, saca un fusil que se encuentra en el armario y lo carga. Se pone una gabardina para esconderlo y en la bolsa delantera guarda las fotos de su esposo cuando se fue de viaje con su amante.
Sale de su casa en coche y se dirige a su destino. Baja, y camina decidida hacía el restaurante donde sabe que él se encuentra. Mientras, él lee un periódico y no imagina que en esos instantes va a su encuentro su mujer; menos aún sospecha sus intenciones. Ella se detiene frente a él y lo mira con un odio profundo que refleja en sus ojos, oscuros e inconmovibles.
Cuando Pierre la mira frente a él, deja el periódico y se levanta de golpe de la silla; está asustado y sorprendido. Ella saca de su bolsa las fotos, y se las tira a la cara con violencia, al grado que lo golpean entre los ojos y la frente; y sin esperar más, saca el fusil y le dispara en el pecho. Muere inmediatamente, y su cabeza cae sobre las fotos que le significaron días de amor y de placer, que quedan desordenadas sobre la mesa. Se escucha a alguien gritar a lo lejos: "¡Policia!". A ella no la inmuta la señal de alarma y no tiene interés en huír. Se sienta en una silla cercana a la mesa donde está el cadáver. El cuerpo de Franca no se mueve, pero la expresión intensa de su rostro va cambiando paulatinamente; y pasa del odio a la serenidad, hasta culminar en una leve sonrisa.
Justamente, con la toma de esa sonrisa, termina la película.